En medio de la tormenta no distinguí la realidad , ensimismada en el caos no lo vi llegar pero ahí estaba nuevamente yo ; viva, sana, por fin devuelta a mi misma , riendo , renaciendo , descubriendo todo aquello que un día me robé para regalárselo a un corazón diáfano putrefacto como los azulejos sucios de una cantina , ahí estaba la luz, la risa, la alegría nuevamente , porque para vivir hay que creer, conocer, salir, descubrir, atreverse sin duda a mover todo a tu favor,
sábado, 18 de abril de 2026
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